El policarbonato se elige a menudo cuando el ABS no es suficientemente tenaz o cuando se necesita un plástico técnico transparente. Equilibra resistencia al impacto y rendimiento térmico mejor que muchos plásticos de comodidad, lo que lo hace útil para tapas, protectores de máquina, lentes y carcasas técnicas durables.
Para programas CNC, la pregunta principal suele ser si el proyecto necesita claridad óptica, mayor rigidez o un plástico de mecanizado generalista más tolerante. Ahí es donde el PC estándar, el PC negro y las variantes cargadas con vidrio empiezan a separarse.
La resistencia al impacto del policarbonato es aproximadamente 250× la del vidrio y 30× la del acrílico, por eso es la opción por defecto para protectores de seguridad y barreras transparentes. Su temperatura de deflexión térmica (~130 °C para grados no cargados) también supera al ABS en unos 35 °C, haciéndolo adecuado para aplicaciones cerca de fuentes de calor. La principal contrapartida es la sensibilidad química: el PC puede agrietarse por tensión cuando se expone a ciertos aceites, disolventes y adhesivos, por lo que la compatibilidad del material debe comprobarse antes de especificarlo en entornos químicamente activos.